lunes, 23 de enero de 2017

COLOMBIA en BICI: Medellín y Eje Cafetero

Puerto de la Línea del Boquerón (3.400m)
"Pedaleando entre las nubes" podría titularse esta entrada. Y es que jamás en la vida conocí ni pedaleé por valles tan inmensos, grandiosos, verticales, fértiles y habitados como hemos hecho en la cordillera central de los Andes, a decir: Medellín y el Eje Cafetero.

Es la última parte de nuestro viaje de 3 meses y 2.871km por Colombia (y van 18.481 km pedaleados por América). De nuevo un éxito: ¡Volvemos a España sanos y enteros!

En el Eje Cafetero no hay que buscar mucho para maravillarse, basta salirse de la carretera principal para transitar por caminos de vértigo con vistas que le hacen a uno contener la respiración
y tomarse la vida con más tranquilidad, y tanta... que las etapas se multiplicaban por 2 y por 3 por la dureza del camino, por la lluvia y por no querer ir demasiado rápido un lugar tan bonito.


Haciendo un poco de trampa, habíamos avanzado desde Cartagena a Medellín en bus (14h), no queríamos dedicar el tiempo que nos quedaba en Colombia a atravesar más "Tierra Caliente", que ya habíamos sufrido en carnes propias hacía un mes. En Medellín bien, pero de visita rápida no da tiempo a integrarse en la vida local y cultural.
Desde "el Pueblito" en Medellín

Así que salimos bien contentos de Medellín a "la aventura", sin ningún plan definido, el 22 Nov 2017, hacia el "Alto de Minas", y es que a partir de este momento sólo habrá eso.... altos.... y bajos.... la palabra "llano" aquí no existe. Incluso cada pueblo que encontramos está construido en lo alto de una montaña imposible, a veces, incluso, se les fue de las manos (como Manizales) y el pueblo creció tanto que desbordó su "pico" y va bajando por su montaña y subiendo por los picos de alrededor.
Muy pintoresco, bonito.... pero no todo son alegrías para el viajero en bici.... sobretodo cuando por fin ves la población a la que vas, y la tienes ahí, al lado en línea recta, ahí enfrente.... pues no, quedan aún muchos kilómetros por hacer porque generalmente hay que bajar 1000 o 1500m de desnivel, cruzar un río, y justo después volver a subir lo bajado...
Arma, un pueblito sacado de novelas de Gabriel García Márquez, y sin
embargo fue el primer asentamiento fundado por los Españoles en la zona

De todos modos hemos estado "anestesiados" por tanta belleza. Impresionante darte cuenta que tras dos días de ver allí en lo alto esa montaña a la que parece imposible llegar... no sólo has llegado, sino que mirando para abajo puedes ver, 2500m más abajo, el río que atravesaste días antes y todo el camino recorrido. A medida que se cambia de altura, van cambiando las frutas, la comida, los cultivos, los paisajes.... ¡¡Esta zona es un imprescindible para quienes vengáis en bicicleta a Colombia!!
Ayudando a colocar la carga. El señor compra cañas, para
sacar las fibras con que se fabrican los sombreros de
"Panamá" (que en realidad son originarios de Colombia)

Para quien le interese, nuestro recorrido por esta zona fue: Medellín - Alto de Minas - La Pintada (pueblo horrible de carretera, quedaos en el anterior en plena bajada), y aquí ya nos desviamos por caminos-carreteras secundarios: Arma (con su hotel y billares al más puro estilo Gabriel García Márquez), Aguadas, Salamina, Neira, Manizales, hacia el Nevado Ruíz, Chinchiná, Boquía y Salento.

Otra tienda que tenía "de
todo", nos dieron cobijo y
nos invitaron a "tinto" (café)
Y la gente, como siempre en Colombia, extraordinaria. En estos días casi nunca llegamos a destino, nos daba todo igual, cualquier sitio era bueno para quedarse. Y cada excusa podía hacernos cambiar de planes: en Neira un motorista, ex-viajero en bici, nos habló e invitó a conocer un proyecto de permacultura cerca del Nevado Ruíz... y tras meditarlo, cambiamos planes y allí llegamos 3 días más tarde... sólo por el recorrido ya valió la pena, porque el proyecto nos decepcionó, quizás porque no sabíamos que la permacultura no es sólo agricultura ecológica, sino (o al menos para ellos) es más una filosofía de vida con toda su parte metafísica y espiritual, con la que nosotros no estábamos en excesiva comunión.
En todos lados hay jubilados que charlan tranquilamente, aquí bajo la
protección de sus ponchos, porque en San Félix hace frío (3.000m)
Casas y cultivos en lugares imposibles

"Chivas": Buses bastante folclóricos que transportan una mezcla de pasajeros
y carga, el % varía según el día o ruta.
Luego en Chinchiná fue una alegría encontrarse de nuevo con Dani Ku el viajero catalán con quien ya coincidimos al principio del viaje. Y con quién aún coincidiríamos una tercera vez unos días más tarde.
Entre Pereira y Boquía (Salento), esperando a que escampe
A Boquía llegamos deshechos, tras una jornada leonina, donde "la de cal" fue que el dueño del restaurante Indio "Stir Fried Wok", a 5km de Pereira, insistió en invitarnos a comer su especialidad. "La de arena", no se hizo esperar, y sólo una hora más tarde de haber llenado nuestras barrigas, comenzó la tormenta diaria, y pasamos 3 horas refugiados en una minúscula parada de bus, todo iba más o menos bien hasta que la tormenta fue a más y el viento se encargaba de que el agua entrase por todos lados, pero aún fue peor cuando el regato que pasaba al lado se desbordó y cruzó la carretera, y con cada coche o camión que pasaba teníamos una dosis extra (y generosa) de agua.... en fin... con estas llegamos a Boquía exhaustos, ya de noche, sin ninguna esperanza de llegar a la turística Salento, y buscando hospedaje por allí fuimos a dar con la "Posada Diana", en nuestra situación nos habríamos conformado con poco más que una cama, pero lo de allí era mucho, tanto que a nosotros nos pareció el Paraíso, con terraza enorme en plena naturaleza, wifi, cocina.... y no salimos de allí en 4 días, incluso Dani Ku, el catalán, se vino a compartir un día, y allí se quedó, no sabemos hasta cuándo porque allí le dejamos cuando nosotros nos fuimos.
Con Dani Ku en la Posada Diana, en Boquía (cerca Salento)

Temazcal, en la Posada Diana, aunque pasado por agua, las tormentas tropicales
aquí no perdonan y el temazcal tubo un final acelerado.

Frutería, a 300 pesos la granadilla, nuestra fruta favorita
Cuando salimos de Boquía, fuimos directos a dormir al Valle de Cocora, junto a Salento, es el famoso valle de las palmas de cera, las hay por cientos, y con la niebla del bosque húmedo a 2.500m de altura, quedan fantasmagóricas.
Palmas de Cera en el Valle de Cocora
Palmas de cera en el Valle de Cocora
Aquí tomamos la última de las grandes decisiones de este viaje en nuestro camino de regreso hacia Bogotá: Ignorar la carretera y cruzar la Cordillera Central de los Andes por un camino aparecía en los planos, pero del que nadie nos aseguraba su estado por ser temporada de lluvias y que en todo caso estaría bien solitario y no lo podríamos abandonar en 4 días, hasta llegar a Ibagué.

¡Decidimos asumir el reto y que Dios que reparta suerte!:
¡¡¡Saltimbanquis y zancudos recibiéndonos... en un camino
por donde no pasa nadie!!!
El principal desafío era el primer día, era necesario subir desde los 1700 a los 3400m de altitud, 25km de pura subida, y hacerlo en un sólo día y con tiempo suficiente para descender algo y poder encontrar dónde dormir. En el camino no habría nada.... y con el inconveniente de que todos los días estaba lloviendo mucho, cada vez más horas. El caso es que levantándonos a las 6am comenzamos a subir, y a subir, y a subir más aún.... rezando porque comenzase a llover lo más tarde posible.... cuando, en mitad de la nada, en el camino, comienzan a aparecer gente disfrazada, en zancos, con banderas, de fiesta, que nos vitorean
y dan la bienvenida haciéndonos el paseíllo porque en ese camino no circulaba nadie más que nosotros...  totalmente surrealista, hasta que unos 500m más arriba nos enteramos que festejaban la inauguración de la electricidad en la vereda: Invitación a canelazo (licor) y a continuar "pá riba".

Cuando llegamos a la cima, a 3400m de altitud, había niebla, pero aún no había llovido, ¡menos mal! esto nos salvó de muchas penurias. Y llegar a este punto fue una alegría porque habíamos superado el punto más difícil y muy mal se tendrían que dar las cosas para no poder hacer el resto.
Acampada entre nieblas y Palmas de Cera en La Carbonera
Lo que vimos en el descenso siguió siendo tan surrealista como los saltinbanquis en el camino... pero aquí en versión naturaleza. Si en el palmeral de Salento había cientos de Palmas de Cera.... aquí, en el descenso, nos encontramos decenas de miles, bosques enteros de Palmas que se elevan rectas más de 60m. No pudimos resistir la tentación de quedarnos a dormir entre ellas. Y cómo no, como a uno le gusta la comodidad, fuimos a visitar la casa más cercana, a unos 500m, a pedir agua potable, con la suerte de que vendían "Aguapanela con Queso"... esto nos dió lugar a pedirles también si nos podían vender un poquito de arroz, lo que se convirtió en una cena en toda regla, cómodos, sentados, con luz, conversación, y todo ello en mitad de la nada.



Los 3 días que siguieron nos cruzamos con 3 coches, 2 chivas (buses), 15 motos y 30 caballos, y  fueron una maravilla tras otra: Palmas y más palmas, cultivos al borde de precipicios, caseríos de 10 casas que hacían su propia "fiesta de las velitas", baños termales a donde llegamos en plena noche y de donde una vez dentro no queríamos salir, subida al cráter del volcán Machín, con sus fumarolas y todo. El dormir lo solucionamos con la acampada libre dos días, y en Tapias, el "hotel del pueblo", es la casa de la Sra. Blanca, que desaloja alguna habitación de su casa cada vez que aparece algún turista perdido por aquellos parajes. La comida, sin mucho problema si os conformáis con pedir y pagar un plato de arroz en alguna casa y le añadís alguna lata que llevéis con vosotros. El agua sí es más problemático, salvo que no os importe beberla bastante marrón y con bastantes sedimentos.... nos aseguraban que "es buenísima", pero siempre
El agua no fue lo mejor... pero ni algas ni sedimentos nos
hicieron mal durante 3 días. Al cuarto, la pastilla
potabilizadora, sí.
había que intentar beberla sin agitarla demasiado para no beberse la arena del fondo. Cuando por fin en las Termales de Machín nos dieron agua transparente y estábamos tan contentos que la bebimos de un trago, y pedimos más... nos dijeron que fuésemos nosotros mismos a rellenar, y conocimos el motivo de su transparencia....  no la toman de grifo sino de un pilón, de donde lo mismo toman agua para beber, que para los animales o el baño.... en fin.... tras 3 días bebiendo el agua tal y como nos la daban, al día siguiente, por miedo, tomamos agua de ese pilón, y fue la única vez que echamos una pastilla potabilizadora, y también la única vez que me puse algo malo.... creo que la pastilla potabilizadora me hizo mal.



Para quien le interese el recorrido, dormimos en: Valle de Cocora (Salento) - La Carbonera - Termales de Machín - Tapias (30 casas con 5 iglesias) - Ibagué.


En Ibagué ya no quedaba más que tomar el bus hasta Bogotá, donde recibimos la hospitalidad de Juliana, Tobi, Leo y Diana, compras de algunos recuerdos y casi 2 días de viaje en avión y bus para regresar a Valladolid-España el 13 Diciembre 2017.... ¿hasta cuándo? ¡Quién sabe! Estuvo muy bien y muy contentos los dos, para mí fue una experiencia diferente y muy, muy satisfactoria el viajar con Anne Sophie.

Gallera (peleas de gallos)

Gallo de pelea
Cuidados intensivos a nuestras bici en Ibagué, en el Taller de Juanito, salieron como nuevas 
Con Leo y Diana, en Bogotá

De vuelta a casa

¡Valladolid nos recibe en Otoño!

4 comentarios:

  1. Wow, me encantó el post de su biciviaje. Saludote desde Montevídeo, Uruguay

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  2. ohhh ♥ que envidia sana jorge que lindas fotos y experiencia que cuentas...me ha dejado en que pensar y en lo que realmente me estuve perdiendo..soy de santiago y en el 2018 quiero organizar mi primer viaje, pero aun no dispongo de la informacion y asesoramiento suficiente, me encantaria que el que pueda leerme me ayude en aconsejarme en recibir una formidable y a su vez un no tan caro seguro de viaje que brinde asesormiento! espero que puedan ayudarme y a ti jorge te deseo un feliz año, gran blog me he ecnontrado! ♥

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  3. Gracias Tamara por tu mensaje. Sobre el seguro de viaje no te puedo ayudar porque yo no tenía salvo el de por haber pagado el billete de avión con la tarjeta de crédito, revisa si tu tarjeta incluye algo. Suerte!

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  4. Increíble! Un saludo grande y espero que las rutas nos unan algún día, saludos!!

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